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“No somos conscientes todavía de nuestras capacidades”

“No somos conscientes todavía de nuestras capacidades"

Anghel DS, creador de ‘El Metodo’, nos habla en una entrevista de cómo trabajar la no-reacción, la definición del poder y la libertad o la capacidad del cerebro para transformarse

Su plan es comerse el mundo y enseñar cómo hacerlo. Y lo hace de una forma que rompe con las frases habituales del crecimiento personal para ofrecer un método propio, un procedimiento para transformar a las personas y que liberen su poder: ‘El Método’. Anghel DS es de esas personas que conecta a la primera leída, a la primera escucha, porque en sus redes sociales deja grandes píldoras de introspección y de conocimiento para descubrirnos a nosotros mismos, romper creencias y potenciarnos. Se define como “un explorador de la vida y de los tesoros que se esconden en nuestro interior”.

Y es capaz de inspirar porque él mismo ha sabido meterse en el agujero negro para salir reforzado y demostrar que el éxito es una cuestión de empeño y dedicación. Tras 15 años trabajando en una clínica como osteópata decidió cambiar de rumbo, traspasar el negocio y sumergirse en la inseguridad de no saber a dónde ir. “Solo tenía un plan o un camino que quería elegir, pero no nada construido ni cómo lo iba a construir”, recuerda. Y ahí entró en el agujero negro para durante dos años escribir sus libros, crear su web y formarse y seguir aprendiendo, cada día de lunes a viernes encerrado en su habitación. “Es de lo que habla la gente que logra lo que deseaba o que ya está contento porque ha dado ese salto”, afirma con el orgullo de quien ha conseguido transformar la incertidumbre en un presente de plenitud. “Dios te aprieta pero no ahoga; te aprieta para que saques lo mejor de ti”, añade.  

Dios te aprieta pero no ahoga; te aprieta para que saques lo mejor de ti  

Fue así como creó su Método y aplicó en sus tres libros y en las redes sociales numerosos aprendizajes para ayudar a otras personas a que desprogramen todo lo que les da miedo. “Cuando quieres hacer algo, haces una lista y la empiezas a mirar y te asustas, porque son muchas cosas. Empiezas a darle prioridad a las que realmente son importantes; hay algunas que si no las haces, las otras no surgen, y si la primera segunda o la tercera son las importantes y te dan miedo, tienes que trabajar ahí para empezar a dar esos pasos. Cueste lo que cueste, lo que duela, la vergüenza que te dé. Para mí es el lema”, indica a modo de instrucciones. “Mi miedo es morir sin hacer lo que yo quiero, entonces prefiero arriesgarme”, aclara.

Para él todo ser humano tiene el poder, entendido como la capacidad de modificar a través de su mente su ADN, su personalidad y dejar de ser quien es, como si de un actor de Hollywood se tratase, para poder desempeñar el papel que queremos. Y para eso, señala, hay que evitar compararse o dispararse con las opiniones de otros por debilidad. Al poder se suma la fantasía, lo ilimitado, aquello que aún no se puede ver en materia pero existe en la menta en forma de ondas y posibilidad; y la libertad, la capacidad de decisión sin que influyan las opiniones en tu camino.

Un trabajo de meditación

A pesar de toda la información que hay hoy en día en la sociedad de cómo podemos reprogramar nuestra mente, aún no parece estar integrado del todo. “No somos conscientes todavía de nuestras capacidades”, afirma con contundencia Anghel DS. Una transformación que se puede llevar a muchos niveles, aplicándola a ti mismo y motivándote por otros que también lo hacen a tu alrededor. “Cuanto más conocimientos y más practiques, más profundo vas a poder ir. Cuanto más sepas, más vas a poder darle una información correcta a tu sistema  nervioso. Al final lo que se trata es de eso. A través de mi juego mental lo llevo al balance y ahí es donde lo estoy reprogramando. Si hago eso y la profundidad cada vez puede ir más, meterme ya en el átomo, en la energía pura, y ahí transformas”, cuenta.

La no-reacción es uno de los aspectos en los que hace mayor hincapié. Pero, ¿cómo ponerlo en práctica? “Se puede poner en práctica dándote cuenta que estás reaccionando. Si no sé que estoy reaccionando, si creo que es normal, va a ser difícil”, detalla, a la vez que matiza que algo común en la sociedad basado en la reacción como la crítica, el juicio o actuar a la defensiva o con miedo, no quiere decir que sea sano para el ser humano. “Una reacción es cuando dejas de sentir paz en tu cuerpo. Reaccionas a un ruido, a una persona… tu cuerpo responde a cosas que hay ahí impregnadas todavía. La no reacción la trabajo en la meditación”, recalca.

Habla, también, de aquellas memorias que están en nuestro cuerpo, actuando como un nodo, una centralita que capta del campo información de gente que ha muerto, de energía que tiene información de otras muchas personas a nivel cultural, familiar, social… “Todo está ahí, aparte de lo que tienes impregnado de tu propia experiencia. Para eliminar todo eso tienes que investigar mucho, aprender muchas cosas; cosas que te han pasado con tus padres, la energía masculina y femenina que hablo en los libros. Poder, podemos, pero a mayor conciencia, mayor transformación. La conciencia es lo que te cambia, y solo es información, datos. Cuantos más datos le doy al sistema informático, el algoritmo va a ser más inteligente”, explica.

Estar conectado

Para Anghel DS “no hace falta tener grandes cosas para ser feliz, pero sí ser feliz para tener grandes cosas”.  El secreto es estar conectado, independientemente del dinero, de la salud o de las personas que tengas al lado, porque lo que importa es estar en paz, y es ahí cuando “la vida te da lo que siempre has pedido”. Deshacerse del ego, de sus necesidades y caprichos personales, para sentirte abundante de forma real y con gratitud interna. “Es algo que te sorprende a ti mismo (…). No hacen falta grandes cosas, pero al final las vamos a conseguir. La claves es soltarlas”, concluye.

Lydia Martín

Periodista, comunicadora e inspiradora. Especializada en PNL. Directora de VivirConLosOjosAbiertos

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