Emociones y autoconocimiento, Las emociones hablan

Seis claves para abrir tu corazón a todo lo que está por venir

seis claves para abrir tu corazón a todo lo que está por venir

Cuando actúas, piensas y sientes con el corazón abierto, te permites recibir todo lo que tiene que aportarte la vida, dejando de lado los miedos, abriéndote a la abundancia y al crecimiento

Tener un corazón abierto significa que estás dispuesto a ser lo suficientemente vulnerable como para dejar ir y sentir todo lo que tenga que llegar. Todo vínculo, cuando implica un sincero encuentro íntimo, evoca un ápice de ternura, de compasión y de mutua influencia que asusta. Detrás de esto está el miedo a ser aceptados tal y como somos y amados. Como si el darse a otros supusiera una perdida grave de control, poder o identidad.

Pero abrir el corazón también es un compromiso con nosotros mismos: significa ser capaces de entregarnos aquello que anhelamos de los demás. El amor, el amor propio. También es una hermosa manera de conectar con nuestra alma.

Cuando actúas, piensas y sientes con el corazón abierto, te permites recibir todas las bendiciones de la vida; dejas de lado los miedos, el ego, la culpa o la envidia. Te permites abrirte a la abundancia.

No siempre es fácil abrir el corazón y permitir que sea dañado, pero es el único camino posible al crecimiento. Pues si no te arriesgas también te estás perdiendo el gozo de lo más auténtico: te cierras a sufrir pero también a disfrutar, a recibir el amor real que los demás nos manifiestan desde su posibilidad.

Estado de ‘control’

A menudo estamos en estado de supervivencia, manteniendo el ‘control’ sobre nuestras emociones, sobre nuestra vida, sin permitir el más mínimo espacio para que ocurra algo que nos hayamos previsto u organizado. Tras la letal expectativa, cuando no ocurre lo que habíamos previsto, llega la frustración. Más dolor e impotencia para nuestra mente.

Abrir el corazón supone no resignarse a la vida, sino tomarla, sentir a la vida tal y como es: bella y hermosa en todo momento, incluida la incomodidad.

Has sufrido y has permitido que ese dolor se apodere de tu fuerza de amar y de sanarse a sí mismo. Te has rendido al compartir para no volver a sentir que se rompía una parte de ti. Pero, ¿qué pasa con la alegría, el gozo y disfrute de sentir, ese arrebato de vitalidad, de emociones que nos inunda al permitir abrirse el corazón?

Reconoce en ti la capacidad de confiar en que todo lo que pueda suceder, será siempre lo mejor para ti. Todas las situaciones que nos ocurren en la vida son o bien para disfrutarlas o bien para aprender de ellas.

Así es, absolutamente todo lo que llega a ti, es para tu mayor bien. Permítete reír, llorar, sufrir, maldecir, amar, gritar. Permítete vivir.

Tips para abrir tu corazón

  1. Vive el presente

El pasado ya fue y el futuro nunca llega, solo existe un tiempo y es ahora. Es el único que cuenta.

  1. Acepta todo lo que llega

Lo que está en tu vida es lo correcto, acepta y aprende de ello. Agradece.

  1. No reprimas nada

Siente y da poder a tus emociones, sientas lo que sientas, exprésalo.

  1. Cambia de hábitos

Si lo que tienes no te funciona, cámbialo. Crea nuevos hábitos que te ayuden a llegar hacia dónde quieres ir.

  1. Aprende un poco más sobre ti mismo

Comienza por averiguar quién eres, qué te gusta y qué no, cuáles son tus sueños, tus metas. Pregúntate si estás viviendo la vida de tus sueños y si no es así, ¿por qué no? ¿Que te está limitando?

  1. Ámate

Ámate a pesar de tu mal genio; a pesar de tus heridas, de tus cicatrices, de todo aquello que no te gusta de ti. La celulitis, los kilos de más, tu impaciencia, tus locuras, tus cambios de humor. Todo ello forma parte de ti, de quien eres hoy. Y así precisamente es como debes amarte, tal y como eres hoy. Y no la expectativa de lo que quisieras ser.

Christel Kalaitzis

Canalizadora, terapeuta y mentora

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